Noticias GuatemalaNoticias PeténTurismo

Petén | Descubren El Calendario Maya más antiguo en unas ruinas de Guatemala.

Arqueólogos estadounidenses han descubierto la más antigua representación del calendario maya en las paredes de un edificio del complejo de Xultún (Guatemala) del siglo IX. Estos jeroglíficos dan un nuevo golpe a la idea supersticiosa de que esa cultura precolombina vaticinó el fin del mundo para 2012. “Los antiguos mayas predijeron que el mundo seguiría, que, dentro de 7.000 años, las cosas serían iguales”, explica el arqueólogo William Saturno, de la Universidad de Boston y autor del hallazgo, que se publica hoy en la revista Science y en el número de junio de National Geographic.

El calendario más antiguo de la mítica civilización maya, que contiene tablas astronómicas del periodo clásico (200 – 900 d. C.), ha sido descubierto en el taller de un astrónomo de la época en la megaciudad de Xultún, en Guatemala. Los jeroglíficos, que se han datado en el siglo IX, contienen una tabla muy exacta de 162 lunaciones con una duración de 4.784 días y, posiblemente, los ciclos de los planetas Marte (780 días), Venus (584 días) y Mercurio (116 días).

Entrada a la habitación de Xultún donde se halló el calendario. T. TURNER EFE

Los investigadores sospechan que los jeroglíficos, que están acompañados de varias figuras humanas, son parte del trabajo de un escriba. Una de las paredes del edificio está cubierta con barras y puntos que, según Saturno, representan el ciclo ceremonial -de 260 días-, el solar -de 365-, el de Venus -de 584- y el de Marte, de 780, y que se proyectan 7.000 años en el futuro. Otra contiene cálculos relativos al ciclo lunar. “Es el tipo de cosas que sólo aparecen en un lugar, el Códice de Dresde, que los mayas escribieron siglos después. Nunca habíamos visto algo así”, destaca David Stuart, profesor Schele de arte y escritura mesoamericana de la Universidad de Texas.

“Es como un episodio de la serie de Big Bang Theory, con un problema de matemáticas propio de un geek que están solucionando en la pared. Parece que usaban la pared como una pizarra”, indica Saturno. Este experto interpreta las anotaciones hechas en rojo en una de las secciones mejor conservadas como correcciones a algunos cálculos. “Uno de los objetivos de los autores del calendario maya, que conocemos gracias al estudio de los códices, era buscar la armonía entre sucesos celestes y rituales sagrados”, escriben los investigadores en Science. Y las previsiones de los escribas de Xultún se proyectan en el futuro mucho más allá que el 21 de diciembre de 2012, nada menos que 7.000 años.

Los científicos indican que, en contra de lo que se sostiene desde el mundo de lo paranormal, el calendario maya no marca ningún fin de nada para este año. “Es como el cuentakilómetros de un coche, con el calendario maya rodando desde los 120.000 hacia los 130.000. Según los números dan la vuelta, el coche se acerca cada vez más al depósito de chatarra; la cuenta de los mayas simplemente empieza de nuevo”, explica Anthony Aveni, profesor de astronomía y antropología en la Universidad Colgate y coautor del trabajo. Lo mismo que ocurre con nuestro año, siglo o milenio.

Bajo un montículo cubierto de vegetación en la selva del Petén, en Guatemala, investigadores de EEUU han descubierto una sala pintada con pictogramas numéricos que se corresponden con los ciclos lunares y, posiblemente, con los de algunos planetas. El estudio, que publica esta semana la revista Science, ha contado con el apoyo de National Geographic.

Inscripciones sobre una pared del habitáculo. REUTERS

“Hemos encontrado una tabla muy exacta de 162 lunaciones con una duración de 4.784 días (162 x 29,53 días del mes lunar = 4.783,9)”, explica a SINC el autor principal de la investigación, William Saturno, de la Universidad de Boston.

Los ciclos de los planetas Marte (780 días), Venus (584 días) y Mercurio (116 días) también podrían estar reflejados en las inscripciones “ya que sus periodos son factores de los cuatro números que hemos identificado”, apunta el científico.

Ayuda de los antiguos códices

Para realizar sus cálculos el equipo se ha ayudado de la información que facilitan códices como el de Dresde o el de Madrid, que trajeron los españoles durante el periodo de la conquista de América. Estos documentos se escribieron en corteza de árbol durante el denominado ‘periodo postclásico tardío’ (de 1300 a 1521 d. C.).

“Lo nuevo ahora es que hemos visto tablas astronómica del periodo clásico (200 – 900 d. C.), y por primera vez en el mural de una casa maya, seguramente el taller de un escribano o astrónomo de aquella época”, destaca William Saturno. Los jeroglíficos se han datado del siglo IX, por lo que este calendario se convierte en el más antiguo de la mítica civilización centroamericana.

El recinto donde se ha encontrado forma parte del gran complejo arqueológico de Xultún, al norte de Guatemala. Gran parte de la sala había sido dañada por los saqueadores, pero aún así se conservaron los registros astronómicos junto a figuras humanas y a otros jeroglíficos pintados en rojo y negro.

Según los autores, uno de los objetivos de los guardianes del calendario maya fue buscar la armonía entre los eventos del cielo y sus rituales sagrados. El equipo especula que las pinturas de Xultún se pudieron utilizar con estos fines.

Y desde luego no hay signos de que el fin del calendario maya o incluso del mundo vaya a ocurrir a finales de este año, a pesar de la creencia popular. “Es ridículo, porque un calendario no tiene fecha límite”, zanja Saturno.

Dejanos tu Comentario con Facebook

Tags
Mostrar más

Artículos relacionados

Close